Correspondencias: Anne Sexton (segunda parte)

For Eleanor Boylan Talking With God
Anne Sexton 

God has a brown voice,
as soft and full as beer.
Eleanor, who is more beautiful than my mother,
is standing in her kitchen talking
and I am breathing in my cigarettes like poison.
She stands in her lemon-colored sun dress
motioning to God with her wet hands
glossy from the washing of egg plates.
She tells him! She tells him like a drunk
who doesn’t need to see to talk.
It’s casual but friendly.
God is as close as the ceiling.

Though no one can ever know,
I don’t think he has a face.
He had a face when I was six and a half.
Now he is large, covering up the sky
like a great resting jellyfish.
When I was eight I thought the dead people
stayed up there like blimps.
Now my chair is as hard as a scarecrow
and outside the summer flies sing like a choir.
Eleanor, before he leaves tell him…
Oh Eleanor, Eleanor,
tell him before death uses you up.

 

Para Eleanor Boylan hablando con Dios 
Traducción de Ana Cristina Pérez

Dios tiene una voz marrón
tan suave y plena como la cerveza.
Eleanor, quien es más bella que mi madre,
está en su cocina hablando
y yo aspiro mis cigarros como veneno.
Está de pie con su vestido color limón
haciendo señas a Dios con las manos mojadas
brillantes de lavar platos de huevo.
¡Ella le dice! Le dice como un borracho
que no necesita ver para hablar.
Es casual pero amigable.
Dios están tan cerca como el techo.

Aunque nadie puede saberlo nunca,
no creo que él tenga una cara.
Tenía una cara a mis seis años y medio.
Ahora él es grande, cubre el cielo
como una gran medusa en reposo.
Cuando yo tenía ocho pensaba que los muertos
se quedaban allá arriba como dirigibles.
Ahora mi silla está tan dura como un espantapájaros
y afuera las moscas de verano cantan como un coro.
Eleanor, antes de que se vaya dile…
O, Eleanor, Eleanor,
dile antes de que la muerte te consuma.

 

Para Andreas Lubitz hablando con Dios
Versión libre del poema de Anne Sexton “For Eleonor Boylan Talking With God”, por Kevin Martínez

Dios tiene una voz de turbina,
seca, que se surca en el aire.
Andreas Lubitz, quien es más inestable que mi hermanastra,
está en la cabina hablando
y yo aspiro oxígeno de turbulencia.

Está de pie, con la idea fija en el mineral,
haciendo señas a Dios con las manos mojadas,
brillantes de sudar depresión dactilar.
¡Él le dice! Le dice como una turbina,
inmiscuido en su ruido,
que no necesita volar para estrellarse.
Es hogareño pero maleable.
Dios está tan cerca como el ozono.

Aunque nadie puede saberlo nunca,
no creo que él tenga una cara
.
Tenía una cara en mis primeros vuelos.
Ahora él es más grande, cubre el pánico
como un daguerrotipo negativo.
Cuando tenía ocho pensaba que los muertos
se quedaban allá arriba como dirigibles
.
Ahora mi asiento de copiloto está tan desgarrado
y afuera el frío de la caída es pasajero.
Andreas, antes de que se vaya dile
Oh, Andreas, Andreas,
dile antes de que la muerte te estampe.


Housewife
Anne Sexton

Some women marry houses.
It’s another kind of skin; it has a heart,
a mouth, a liver and bowel movements.
The walls are permanent and pink.
See how she sits on her knees all day,
faithfully washing herself down.
Men enter by force, drawn back like Jonah
into their fleshy mothers.
A woman is her mother.
That’s the main thing.

 

Ama de casa
Traducción de Ana Cristina Pérez

Algunas mujeres se desposan con casas.
Es otro tipo de piel; tiene un corazón,
una boca, un hígado y evacuaciones intestinales.
Las paredes son permanentes y rosa.
Mira cómo se sienta de rodillas todo el día,
lavándose fielmente.
Los hombres entran a la fuerza, devueltos como Jonás
hacia el interior de sus carnosas madres.
Una mujer es su madre.
Eso es lo principal.

 

Ama de hormiguero
Versión libre del poema de Anne Sexton “Housewife”, por Kevin Martínez

Algunos formícidos se desposan con hormigueros.
Es otra especie de tejido. Tiene una mandíbula,
una tibia, un clípeo, un ojo compuesto,
una bolsa para almacenar alimento
y pasárselo a las larvas.
Los bultos de tierra no son permanentes,
mira cómo trabaja todo el día,
rindiéndole tributo a la reina.
Las hormigas carroñeras entran hambrientas,
atacan en manada, cubren otros insectos
como personas microscópicas escalando a Gulliver.
Una especie superior es su madre.
Eso es lo principal.

 

Aquí puedes ver la primera parte.

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