Ornitorrinco: III

Al departamento lo inunda una atmósfera fosforescente. Luisa tararea Never gonna give you up de Rick Astley mientras suelta el trapeador y se echa aire con las manos.

“Cuando había muebles sudaba menos”.

¿De gustos? No sabemos. Hay épocas afortunadas en las que por más mal gusto que tengas casi no te das cuenta.

Together forever. 

¿De todo lo demás? Nada especial.

“Qué ganas de enamorarme, carajo… and never to part…” 

Toma un pastelito congelado de su nuevo frigobar.

Together forever we two, na, na, na…

En el sofá hay una sábana que sirve como costal para las películas que compró el día que quebró el Blockbuster de la planta baja de su edificio. La toma para ponerla cuidadosamente en el piso recién trapeado, deshace el nudo con medio pastelito frío en la boca y —podría decir que cientos de— películas se resbalan unas sobre otras por todos lados.

Don’t say goodbye 

Toma ésa por la que tuvo que agacharse menos y deja caer el cuerpo —más rollizo desde su cambio de estilo de vida para acá— en el sofá como un niño que llega de la escuela y avienta su mochila para volver a ser él mismo. Lee la contraportada y se pasa el último pedazo del pastelito.

¿De tramas? Lo que sea. De verdad. Lo que sea. Han pasado ya varias semanas, es probable que ya las haya visto todas.

Se para por otro pastelito y un agua de coco. La Coca Cola le ocasionaba sentimientos de culpa respecto a su vida pero con los botecitos de cartón de agua se siente más orgánica y sensata consigo misma.

PLAY

Violines, ciudades, parques, perros, gente bonita caminando, risas, luz, abrigos, lluvia, cafés en los que pasarías toda la mañana, miradas, y uno siempre es el indicado y el que te amará para siempre, Luisa. Eres tú. Esa de la película eres tú. Lágrimas. Un beso. Y un feliz, feliz, final feliz.

¿Los créditos? When I fall in love 

¿La —supuesta— señal? Rick Astley

¿Existe una canción que encierre mejor la sensación que le deja el feliz, feliz, final feliz a una mujer anhelosa de flores, chocolates y un novio? No y no se trata de ese sentimiento de “urgencia” se trata de desear realmente, con todas tus ganas, ese amor. El mismito de las películas.

“¡Rick! (muy emocionada) ¡Rick! Siempre hay una señal y esta es la mía. Es lo que estaba cantando justo antes de empezar la película y esta es su canción y es de mis favoritas y está en los créditos. Es obvio. Tengo que salir. Me voy a poner mi abrigo verde. Si salgo hoy a caminar me lo voy a encontrar, siento que hoy es el día de conocerlo y al final cuando superemos todos nuestros obstáculos le voy a contar cómo todo empezó gracias a (entonada) when I fall in love, it will be forever… Esa va a ser nuestra canción”.

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