Paréntesis personales a partir de Amélie Nothomb

A veces en el espejo deseamos encontrarnos con otra imagen. Somos entonces seres desconocidos que atinan a distinguir sombras. La reminiscencia de un extraño que se detiene en medio de un paseo para platicar frente a los árboles inmensos, sucede a cada momento. Ciegos y sordos, nos entregamos a nuestra confusión. Los libros a veces son un remanso. Una pausa entre los rituales que hemos convertido en hábitos: la sobrevivencia. Ver más …

Volver

Volver Quiero inventar una unidad de medida para los regresos. ¿Cuánto puede pesar volver a un lugar que representa tanto? ¿Se calcularía según el tipo de situación, el tiempo que ha pasado desde la primera vez o el número de veces que has vuelto? Te lo esperas. No vas con la idea de que ni siquiera se te enchinará la piel aunque tampoco piensas que las lágrimas brotarán como los Ver más …

Diario de un godín humillado

  Se abre la redoma Plantearse el proyecto de un diario requiere disciplina y encuentro con otras voces y también cierta fluidez, descuido. Un diario suele ser lo que no se quiere publicar, espacio para borradores de cuentos, ensayos, poemas, recetas de cocina para alimentar sanguijuelas, etc. Ejemplos de estas bitácoras hay bastantes. A la cabeza vienen Kafka, Pepys, Tolstói, Sontag, Dostoievski, Plath, Gombrowicz  y, por supuesto, los tan esperados Ver más …

Sobre el DIY o de cómo hace falta más disciplina en la vida

Cuanta ciudad, cuanta sed, y tú, una mujer sola [1]  Luis Alberto Spinetta   Estaba haciendo cuentas con una amiga hace rato. ¿Hacer tu propia leche de almendras sale más barato que comprar las marcas del supermercado? Si por cada vaso de leche se necesitan 8 almendras, entonces hacen falta 32 almendras para hacer un litro. ¿Cuántas almendras tiene un kilo? ¿130? ¿150? Si el kilo está aproximadamente a $400 Ver más …

Aclarando dudas o justificando incapacidades

Cuando el reloj se vuelve ajeno a los ritmos naturales hemos dejado atrás la libertad para matricularnos en el automatismo. Era algo que antes creía pensando siempre el automatismo como algo malo. Muy malo. Ahora cuando lo digo puedo sentir cómo se separan las letras, es que me lo repetí tantas veces. Donde hay una constante destrucción-reconstrucción ya no existe nada que podamos tocar. Encuentro pura soledad disfrazada de aislamiento Ver más …

Infancia y orfandad: La historia de los niños Baudelaire

“Tenía que llenar docenas de hojas con la frase: Debo prestar atención, como castigo. Mis torturadores tenían una monstruosa capacidad de invención. Pero mis torturadores no eran sólo mis maestros, también mis compañeros me torturaban… El horizonte de mi educación se ensombrecía”. Un niño, Thomas Bernhard Al enterarse de la muerte de sus padres y sin dar tiempo a un duelo, tres niños son entregados a un tutor desconocido. Él Ver más …

Patrón de diseño

  Es admirable con cuánto ahínco se resguarda la épica de algunos negocios que, fuera de folclorismos, cosmopolitismos, urbanismos, iniciativas locales sustentables y demás –ismos y acrobacias conceptuales, no dejan de ser vendimias valerosamente glorificadas por el ego de sus dueños: casi siempre pseudo-bohemios megalómanos sin otro talento que la acumulación de capital −talento envidiable, sin duda− y millas de aerolíneas –¿cuántas visitas a Bali, las Maldivas y Sayulita se Ver más …

Diez notas gatuperiadas

  Se abre la redoma 1. Al abrir un libro de Gerardo Deniz los lectores podemos adivinar lo que vendrá: cátedra, pero una cátedra sin dirección moral, en ocasiones con vuelcos hacia una búsqueda de la incomprensión, mezclas de datos históricos, referencias no rastreables. En la literatura a veces se busca, más que la constatación de un hecho palpable, determinado, demostrable, todo lo contrario: la duda, el desorden, lo inconexo, Ver más …

Ciudad animal

Está viva. Está a la defensiva. ¿Cómo estarías tú con un montón de cucarachas viviendo en tu boca, en tus ojos y en tus genitales? De un lado hay barrio; del otro, edificios indistinguibles entre sí. Empieza un nuevo día: sales de tu espacio de menos de cien metros cuadrados por el que seguramente pagas más de ocho mil pesos al mes. Una tormenta de polvo te golpea la cara Ver más …

Sándor Márai, una sucesión de despedidas

Aquel que hemos perdido puede estar ahí en la realidad, aunque la naturaleza de nuestro vínculo con esa persona haya cambiado… Darian Leader en “Duelo, melancolía y depresión” Fue por un encuentro postergado, que al día de hoy creo que no ocurrirá, que hace varios días volví a Sándor Márai, a su escritura llena de señales que nos conducen al silencio, al pensamiento, a la melancolía que añora construir una Ver más …