Soliloquios: Lola, por Tania Langarica

  I La sombra de la nariz cae taciturna sobre los labios apretados de la mujer blanca Ella es toda vía                                                 ansia: su forma de verme es retrato nervioso, invasivo, con veta ágil sus yemas caen siempre frías sobre mi cara Me busca entre los espectaculares, Ver más …

Soliloquios: Cuatro poemas de Norberto de la Torre

Fotografía de Irving Penn.   Para guardar un elefante en el salero debes seguir las instrucciones 1. Coloca un elefante en la cuchara 2. El salero debe ser de vidrio de Murano 3. Todo se hace bajo la tenue luz de un cuarto oscuro 4. Pronunciarás un extraño mantra 5. Concentrarse hasta saber que no existe el elefante Tengo el universo en la punta de la lengua, dice Wittgenstein, y Ver más …

Soliloquios: Se busca

Tía Claudia —que esperaba al novio—, mamá, la Peque y yo asistimos a misa de cuatro, y grande fue mi sorpresa al no hallar a Jesús clavado en la cruz. Lo buscaba entre la gente sin salir de la sorpresa, pero sólo hallé en otros rostros la misma o una muy parecida perplejidad que, juntos, tragábamos en silencio para no andar repartiendo falsas alarmas y así evitar el desconcierto general Ver más …

Soliloquios: Bienaventurados los escritores digitales porque ellos heredarán la literatura

Con el advenimiento de la era digital y el aumento del porcentaje temporal que pasamos frente a pantallas es obvio que la vida no es ya la misma que la de nuestros padres y mucho menos que la de nuestros abuelos. El impacto de este cambio y los alcances de sus consecuencias aún nos son inciertos; hay quienes advierten implicaciones catastróficas, afirman que el desarrollo sin límites de este campo Ver más …

Soliloquios: Pelea de gatas

Miguel Calderón (1971) nació en la Ciudad de México; se le conoce, entre otras cosas, por ser el fundador de La Panadería, espacio de arte alternativo que tuvo gran auge en los años noventa. Su legado dentro del arte contemporáneo y experimental en un contexto juvenil mexicano es valioso. Según Eduardo Abaroa, «La Panadería no estaba interesada en promover arte legítimo, y para muchos ese era su defecto. Pero, cabalmente Ver más …

Soliloquios: Dos poemas de Andrea Alzati

Imagen de Manolo Marcos   La casa está dentro con el tiempo lo digo como si tuviera más de cuarenta años pero en realidad tengo poco más de veinte, he notado que es más fácil decir cosas sobre la muerte que decir cosas sobre el amor   también digo tiempo como si supiera   por eso hoy digo casa aunque no sé tampoco pero a mis poco más de veinte Ver más …

Hacia el siglo de las mujeres

Imagen tomada de VICE ¿Será el siglo XXI el siglo del ascenso del género femenino, por encima de las barreras puestas por siglos de discriminación? Primero, dos problemas conceptuales, luego, tres notas sobre dónde estamos y a dónde vamos en este tema. Y, finalmente, dos pensamientos sobre la respuesta de los hombres (heterosexuales, cis, ante todo no convencidos). Haré un esfuerzo consciente de evitar hacer esto una larga sesión de mansplaining, Ver más …

Soliloquios: Cuatro poemas de Manolo Marcos

Fotografía por Fernando Montiel Klint   Vivir sucesivamente  Libre de las mil complejidades que espían el alma, seré un gato esta noche. Me peinaré con una raspa de sardina. No llevo bien a las personas que se beben el agua de colonia. Tengo buena amistad con un chimpancé que lee el periódico. Trabajo en una sucursal de la carroña, me obligan a llevar traje de buitre.   Remedios caseros contra Ver más …

Soliloquios: Don Rogelio, por Frida Librado

Texto por Frida Librado Todos los animalitos tienen una función, don Rogelio lo sabía porque no vivía solo: tenía diez perros y un montón de gasolina. Un día me dijo que todos los animalitos tenían qué hacer: Las lombrices arreglan la tierra. Los ratones mueren a diario. Tú, niñita, tienes que subirte a tu casa. Don Rogelio vivió un año abajo de mi casa, en la otra casa, en la Ver más …

Soliloquios: Tres poemas de Eduardo Castillo

Fotografía por Fernando Montiel Klint   I. Una imagen del pasado es un pasado sin imagen. Papá, por ejemplo, cuando dejó de arreglar el jardín abandonó accidentalmente sus manos en la tierra. Meses después, papá y jardín, diluyeron fertilidad en las ramitas de un pino que todavía sobresale frente a la ventana de mi cuarto. II. También dejó de arreglar el librero. Se empolvó el rostro, no quiso salir los Ver más …