Soliloquios: Se busca

Tía Claudia —que esperaba al novio—, mamá, la Peque y yo asistimos a misa de cuatro, y grande fue mi sorpresa al no hallar a Jesús clavado en la cruz. Lo buscaba entre la gente sin salir de la sorpresa, pero sólo hallé en otros rostros la misma o una muy parecida perplejidad que, juntos, tragábamos en silencio para no andar repartiendo falsas alarmas y así evitar el desconcierto general Ver más …